Universitat Rovira i Virgili

Robots en las aulas para desarrollar la percepción visual

Martes, 2 de junio de 2015

Un artículo científico publicado en la revista "International Journal of Technology and Design Education" evidencia la importancia de la introducción de la robótica para mejorar la visión espacial de los estudiantes

Mirar un objeto y saber en qué posiciones puede quedar si, mentalmente, hacemos rotaciones de 45, 90 o 180 grados. O mirar un dado y conocer, sin moverlo, si podría quedar con unos números determinados en la parte superior y los lados si el echáramos al aire. Son sólo algunas pruebas que ponen en práctica la visión espacial de una persona.

Rotaciones mentales, cambios de puntos de vista, utilización de coordenadas, interpretación de los planos, orientación en laberintos o planos, entre otros, es lo que se conoce como habilidad o visión espacial. La importancia de trabajar estos conceptos en los jóvenes, principalmente entre los que se pueden acabar dedicando a las llamadas STEM (ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas) ha sido defendida por muchos investigadores. Ahora, un artículo científico, "Spatial ability learning through educational robotics" - publicado en la revista "International Journal of Technology and Design Education" - ha puesto de manifiesto que la introducción de la robótica en las aulas ayuda a mejorar esta visión o habilidad espacial los estudiantes, un concepto que forma parte de los currículos de matemáticas, concretamente de la rama de espacio y forma.

Carme Julià, investigadora del Departamento de Ingeniería Informática y Matemáticas de la URV, y Òscar Antolí, graduado en educación primaria por la URV y en ingeniería industrial por la UPC, han desarrollado este trabajo que prueba el potencial de la robótica educativa para mejorar la visión espacial de los estudiantes. Un grupo de alumnos de sexto de primaria de la Escuela Teresiana de Tortosa, donde Òscar Antolí trabaja actualmente como maestro, participaron en esta investigación que consistió en diez sesiones, ocho de robótica y dos que se dedicaron a hacer los macetas previos y posteriores a las sesiones. En estas clases los estudiantes diseñaron diferentes construcciones que permitían ser programadas para moverse. Con ello, aprendieron a aplicar rotaciones y traslaciones mentales con las piezas que formaban el robot. Y en sólo ocho sesiones comprobaron que los estudiantes que siguieron las clases, incrementaban las habilidades espaciales. Además, los estudiantes desarrollaron y mejoraron otras habilidades como el trabajo en equipo, la resolución de problemas o la creatividad, ya que se fomentó el espíritu innovador de los alumnos y se potenció el trabajo cooperativo para alcanzar los retos.

Los autores diseñaron este curso explícitamente para introducir la robótica a sexto grado de primaria. Prepararon sesiones prácticas y motivadoras para fomentar la participación de los estudiantes en el aprendizaje. A los estudiantes, en grupos de tres, se les animaba a resolver los problemas por sí mismos. Hubo un grupo experimental, que participó en el curso de robótica, y un grupo control que no participó y que sirvió para comparar los resultados. Los autores diseñaron un test previo al inicio del curso y uno posterior, que se hizo una vez finalizaron las sesiones prácticas. Los resultados han demostrado que la mejora de la capacidad espacial de los participantes en el curso de robótica es estadísticamente más significativa que la los estudiantes que no se unió al curso.

El estudio pone de manifiesto que uno de los éxitos de incluir el uso de la robótica en la etapa de primaria ha sido utilizarla como herramienta educativa aprovechando la motivación que despierta. Estos resultados se han podido comprobar en sólo ocho sesiones y ahora, en septiembre de 2015, la misma escuela tiene intención de crear un taller de robótica para los alumnos de los cursos de 6º de primaria y 1º de ESO. Este taller se incluirá en horario escolar durante una hora a la semana e incorporará las sesiones de robótica a toda una clase y durante todo el curso, lo que permitirá a los investigadores extraer conclusiones con un número más grandes de alumnos y con más sesiones.

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El estudio pone de manifiesto que la robótica despierta la motivación en el aula.

Visto el éxito del estudio, en septiembre se hará un taller de robótica en la Escuela Teresiana de Tortosa.