Universitat Rovira i Virgili

La URV e iMicroQ participan en un proyecto europeo para detectar rápidamente amenazas biológicas

En menos de una hora, cualquier persona sin conocimientos en la materia podrá saber si la muestra analizada es una arma mortal

El uso deliberado de bacterias, virus y toxinas con fines criminales se ha convertido en los últimos años en un grave problema de seguridad pública. Los terroristas pueden obtener armas biológicas de manera relativamente sencilla y utilizarlas para crear pánico en masa y alterar el statu quo. Ahora, la URV y el spin-off (empresa derivada de la Universidad) iMicroQ colaboran en un proyecto europeo que desarrolla equipos de detección rápida de ataques bioterroristas. 

La capacidad para identificar y caracterizar de forma rápida la presencia de patógenos biológicos en el aire, en muestras líquidas y sólidas, es una prioridad para las agencias de seguridad pública, pero también para laboratorios que investigan con patógenos peligrosos y necesitan mantener siempre la máxima vigilancia para evitar contaminaciones. Hoy en día el análisis de las muestras se realiza en laboratorios con personal altamente capacitado, "pero el alto coste en tiempo y dinero que implica obliga a buscar un sistema más rápido y barato", explica el administrador de iMicroQ, Carlos Arias.

El proyecto europeo Multisense Chip quiere dar respuesta a esta necesidad creando sensores fáciles de utilizar, que sean transportables, que permitan analizar muestras a escala molecular e inmunológica y que den una respuesta en 30-60 minutos. El dispositivo estará preparado para detectar bacterias como el ántrax, el Francisella tularensis, varios tipos deBrucella y también el virus Variola, que causa la viruela.

El proyecto, que está dotado con 8,9 millones de euros del programa de Seguridad de la UE hasta 2015, involucra siete instituciones y centros de investigación europeos. Entre estos está iMicroQ y el Grupo de Nanobiotecnología y Bioanálisis de la URV, ambos especializados en el desarrollo de sensores electroquímicos. La investigación incluye una preparación de muestras, tecnologías avanzadas de sensores y tecnologías de información y comunicación (TIC) para controlar, analizar y presentar los resultados obtenidos de la muestra.

Durante la primera fase, la cooperación entre los socios ha permitido desarrollar en paralelo todos los módulos del dispositivo, desde el sensor lab-on-a-chip hasta el componente del instrumental. Ahora todas las máquinas necesarias están preparadas para ser integradas en el chip de análisis multisensorial.

Capital riesgo para el detector de salmonela

La empresa iMicroQ, empresa derivada de la URV, ha obtenido 1 millón de euros de Caixa Capital Risc y un grupo de inversores para poder comercializar el sistema QFast Salmonella, un sensor que permitirá a las empresas del sector agroalimentario detectar la presencia de esta bacteria en heces o en piel de pollo sin necesidad de enviar la muestra a laboratorio. La plataforma, que ha creado la propia empresa, se encuentra en fase de validación oficial y está previsto que llegue al mercado a principios de 2014.

La salmonelosis se transmite ingiriendo alimentos contaminados, principalmente huevos y carne de cerdo y pollo. Es uno de los principales brotes epidémicos y afecta, en diferentes grados, unas 160.000 personas al año. La tecnología que se utiliza actualmente permite obtener el resultado entre 2 y 5 días después de que el laboratorio haya recibido la muestra. El paquete diseñado para iMicroQ hace la detección in situ (granjas, mataderos, laboratorios de control de calidad o línea de producción) en menos de 24 horas y sin ninguna complejidad técnica. La empresa prevé lanzarlo al mercado a un precio muy competitivo.

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Investigadoras de iMicroQ