Universitat Rovira i Virgili

Identifican un marcador precoz de la diabetes en adolescentes con síndrome del ovario poliquístico

Martes, 23 de junio de 2015

Un artículo publicado en "Nature Scientific Reports" pone al descubierto la oxidación del aminoácido metionina como marcador en sangre indicativo del estado de oxidación del colesterol bueno

Investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM) y del Centro de Ciencias Ómicas de la Universitat Rovira i Virgili, dirigidos por el bioquímico Òscar Yanes - del Departamento de Ingeniería Electrónica Eléctrica y Automática-, han identificado un marcador precoz en sangre, concretamente la forma oxidada del aminoácido metionina, cuyos niveles reflejan la incapacidad de maduración de las lipoproteínas de alta densidad HDL (el conocido como colesterol bueno), lo que impide que las partículas HDL puedan crecer y que, por lo tanto, puedan desarrollar su función protectora. La afectación de la maduración de las lipoproteínas HDL puede producir alteraciones metabólicas vinculadas a la diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

Los metabolitos son pequeñas moléculas presentes en la sangre y en los tejidos que reflejan la actividad y el estado metabólico del organismo. Utilizando técnicas de metabolómica basadas en resonancia magnética nuclear y espectrometría de masas -que permiten registrar el nivel de miles de estos metabolitos-, los investigadores han identificado este marcador en un grupo de chicas adolescentes de 16 años, todas ellas con exceso de andrógenos y resistencia a la insulina, características metabólicas vinculadas al llamado síndrome del ovario poliquístico, un trastorno que afecta a entre el 8 % y el 21 % de las mujeres en edad reproductiva en todo el mundo. En niñas prepuberales y en adolescentes puberales, este síndrome se manifiesta inicialmente en un exceso de andrógenos (hormona masculina) y resistencia a la insulina; en la edad adulta, pueden desarrollar infertilidad anovulatoria, diabetes tipo 2, síndrome metabólico y enfermedades cardiovasculares.

En este trabajo, que han realizado en colaboración con investigadores del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, dirigidos por la endocrinóloga y pediatra Lourdes Ibáñez, han examinado muestras de sangre de las jóvenes para determinar que todas coinciden en estas improntas metabólicas. Estos resultados brindan la oportunidad de descubrir alteraciones metabólicas que pueden ayudar a comprender los riesgos para la salud de estas chicas a largo plazo, puesto que se manifiestan en una etapa inicial, antes incluso de que se desarrollen otros indicios de la diabetes. La identificación de estos marcadores permite, por lo tanto, facilitar la intervención terapéutica temprana.

El trabajo también ha puesto de manifiesto que la medicación que ha recibido durante 18 meses este grupo de niñas -una combinación a dosis bajas de pioglitazona,metformina y flutamida, dos sensibilizantes de la insulina y un antiandrógeno-, además de revertir el exceso de andrógenos y restaurar la sensibilidad a la insulina, normaliza la función del colesterol bueno, pues hace retroceder el proceso de estrés oxidativo del aminoácido metionina y aumenta la medida de las HDL, lo que refleja la mejora en la maduración de las partículas HDL. Para los investigadores, además, el trabajo abre las puertas para validar y establecer estos marcadores tempranos en población general con riesgo de sufrir diabetes. Asimismo, demuestran que estos beneficios no se observan después de un tratamiento con anticonceptivos orales, que ha sido hasta ahora el tratamiento elegido para estas pacientes.

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Los investigadores Sara Samino y Òscar Yanes, con una muestra que será analizada en uno de los equipos de espectometría de masas del Centro de Ciencias Ómicas.